¿Qué es una bajante?
Una bajante es una tubería vertical que forma parte de la red de saneamiento de un edificio. Su función es recoger y transportar el agua desde los distintos pisos hasta la red horizontal de evacuación o el alcantarillado.
Las bajantes son un elemento fundamental para el correcto funcionamiento de cualquier comunidad de propietarios. Un mal estado de estas tuberías puede provocar fugas, humedades, malos olores, atascos o incluso daños estructurales si no se actúa a tiempo.
Con el paso de los años, especialmente en edificios construidos hace varias décadas, es habitual encontrar bajantes de fibrocemento, hierro fundido o PVC envejecido que requieren una rehabilitación para prolongar su vida útil sin necesidad de realizar obras invasivas.
Tipos de bajantes
¿Qué tipo de bajante es? esta es la pregunta que estremece a muchos clientes. Como no queremos daros mas sustos, vamos a explicarlo.
En función del agua que transportan, podemos distinguir tres tipos principales de bajantes.
1. Bajantes fecales
Las bajantes fecales son las encargadas de transportar las aguas residuales procedentes de:
- Inodoros.
- Bidés.
- Lavabos.
- Duchas y bañeras.
- Fregaderos.
- Lavadoras y lavavajillas.
Es decir, recogen todas las aguas sucias generadas en las viviendas. Son las bajantes que soportan una mayor carga de residuos, grasas, jabones y materia orgánica, por lo que también son las más propensas a sufrir incrustaciones, atascos o deterioros con el paso del tiempo.
2. Bajantes pluviales
Las bajantes pluviales únicamente conducen el agua de lluvia.
Recogen el agua procedente de:
- Cubiertas.
- Canalones.
- Terrazas.
- Patios.
- Azoteas.
Su misión es evacuar rápidamente el agua para evitar acumulaciones que puedan provocar filtraciones o inundaciones.
Al no transportar aguas fecales, normalmente presentan menos residuos orgánicos en su interior, aunque sí pueden acumular:
- Hojas.
- Arena.
- Tierra.
- Ramas.
- Musgo.
- Sedimentos.
3. Bajantes mixtas
En algunos edificios, especialmente los más antiguos, existe un único sistema que recoge tanto las aguas residuales como las pluviales.
A este tipo de instalación se le denomina bajante mixta.
Actualmente, en la construcción moderna, lo habitual es que ambas redes estén completamente separadas, ya que facilita el mantenimiento, mejora la gestión del agua y cumple con las normativas actuales.
¿Cómo diferenciar una bajante fecal de una pluvial?
Una forma sencilla de diferenciarlas es fijarse en el origen del agua que evacúan.
La bajante es fecal si recoge las aguas procedentes de:
- Inodoros.
- Lavabos.
- Duchas o bañeras.
- Cocinas.
- Lavadoras o lavavajillas.
Estas bajantes suelen discurrir por patinillos o conductos interiores del edificio y están conectadas directamente a las viviendas.
La bajante es pluvial si únicamente recoge el agua de:
- Canalones.
- Cubiertas.
- Terrazas.
- Patios.
- Sumideros de la azotea.
Normalmente su recorrido comienza en la cubierta del edificio y su función es evacuar el agua de lluvia.
Si no tienes claro qué tipo de bajante presenta tu comunidad, no te preocupes. Con una inspección previa podremos identificar la instalación y determinar la solución más adecuada.
¿Cómo actuamos en DISTRAI Tecnología según el tipo de bajante?
Aunque la rehabilitación se realiza mediante técnicas sin obra, la planificación de los trabajos cambia en función del tipo de bajante.
En las bajantes fecales
La intervención comienza habitualmente desde la vivienda situada en la planta más alta del edificio. Desde ese punto accedemos a la bajante principal para realizar la rehabilitación interior.
Posteriormente, intervenimos en cada una de las viviendas conectadas a esa bajante para rehabilitar los manguetones, es decir, las conexiones que unen cada inodoro con la tubería principal. Este paso es fundamental para garantizar la continuidad del revestimiento y conseguir una rehabilitación completamente estanca y duradera.
En las bajantes pluviales
En este caso, el acceso se realiza desde la cubierta del edificio.
La forma de intervenir dependerá de las características del tejado. Si la cubierta es transitable, los trabajos pueden iniciarse directamente desde ella. En cambio, cuando se trata de una cubierta no transitable, planificamos previamente el acceso utilizando los medios de seguridad y trabajo adecuados.
Cada edificio presenta unas características distintas, por lo que adaptamos nuestra metodología para realizar la intervención con las máximas garantías y las menores molestias posibles para la comunidad.
